

Fisicromía n°1
51,5 x 51,5 cm
Caracas, 1959
Las Fisicromías son una trampa de luz; un espacio donde interaccionan una serie de tramas de color que se transforman las unas con las otras, para generar nuevas gamas cromáticas y para invadir el espacio circunscrito entre las láminas verticales que cubren toda la obra.
En ellas, además, el desplazamiento del espectador o de la fuente luminosa crea una serie de variaciones cromáticas que, como las que se producen en el espacio real del paisaje, se repiten incansablemente con cada revolución del sol, sin llegar a ser exactamente las mismas toda vez que nunca será igual la intensidad y la naturaleza de la luz que las baña.
De allí el nombre de Fisicromía, por el hecho de poner en juego el color luz, el color físico